VILLAHERMOSA, México, nov. 27, 2006.-El gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz Ortiz, informó que hasta el momento hay más de 170 aprehendidos por los actos vandálicos que se registraron este sábado en la capital del estado y advirtió que continuarán las detenciones. Entrevistado en el marco de los trabajos de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), reiteró la disposicion de su administración para construir acuerdos y poner fin al conflicto.
Consideró que el probelma en Oaxaca está superado en gran parte, toda vez que el millón 300 mil niños están de regreso a las aulas y sólo resta la construcción de acuerdos con algunas organizaciones sociales.
Estimó que el convenio con el magisterio es de casi 95 por ciento y confió en que la Policía Federal Preventiva pronto deje la ciudad, pues las policías estatal y municipal están funcionando normalmente.
Ulises Ruiz dijo que ya le tocará al pueblo juzgar si el gobierno federal cumplió o no a Oaxaca y reprochó que haya sido tardía su intervención y respuesta económica.
Rechazó que vaya a aplicar la ley del garrote, pero advirtió que se instaurará la ley, no obstante que hay una total disposición al diálogo y a la construcción de acuerdos, pero nada fuera de la ley, dijo.
Sostuvo que los oaxaqueños habrán de trabajar mucho para cerrar este capítulo y confió en que el presidente electo Felipe Calderón le responda al pueblo de Oaxaca.