CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 27, 2006.- Ante los recientes actos de violencia ocurridos en Oaxaca, la fracción panista en el Senado se sumó a la petición del PRD para revisar la posible desaparición de poderes en el estado. Las actuales condiciones que vive Oaxaca, señaló Santiago Creel, exigen una nueva valoración:
“Creo que tenemos que revisar a la luz de los acontecimientos que ocurrieron el día de ayer y en estos últimos días, no podemos como Senado estar ajenos a la situación de Oaxaca y sobre todo cuando tenemos una solicitud para declarar la desaparición de poderes… Vamos a hacer lo posible porque así sea.
En la Comisión de Justicia está la solicitud de desaparición de poderes en Oaxaca que presentó el pasado 7 de noviembre, Salomón Jara, senador del PRD.
“Lamentablemente la realidad nos está dando la razón… Hay que preguntarle al PRI y al PAN que son los que tienen congelado el tema en la Comisión de Gobernación.
Pero para el PRI hay nuevos responsables de la violencia en Oaxaca y que tiene que ser medidos con la misma vara.
“Es decir, no irse con la idea de que solamente el gobierno es el culpable o tratar de crucificar al gobernador, cuando vemos diversas circunstancias metidas en este asunto… Se está politizando, se está partidizando y hay grupos muy violentos que no les interesa la solución del problema”, señaló Melquíades Morales, senador priístas.
Ante este señalamiento, Carlos Navarrete deslindó al PRD de la APPO y pidió al Comité Ejecutivo Nacional perredista llamar a cuentas a su vocero Gerardo Fernández.
“Más allá de la presencia de algún dirigente que yo creo que con poca prudencia se presentó en el momento del encontronazo y del enfrentamiento, el PRD ni está detrás, ni a un lado, ni está adelante del movimiento oaxaqueño”, dijo Carlos Navarrete.