VILLAHERMOSA, México, nov. 28, 2006.- En medio de los jaloneos
en el PRI por la renovación de la dirigencia nacional, gobernadores
de ese partido hicieron votos porque se alcance un acuerdo para una
candidatura de unidad que evite una elección que los lleve al
desgaste.
A diez días de que los priístas definan el método para elegir al
presidente y secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional (CEN),
el gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza Terrazas, reconoció que en su partido se requiere unidad, pero que no esté maquillada o
simulada, porque eso sólo nos divide y fractura.
Por ello, estimó que sería razonable que pudieran alcanzar una
candidatura de unidad para la dirigencia, pero que ésta se dé forma
real, lograda a través de los consensos y del acuerdo político.
A su vez, el también mandatario priísta de Veracruz, Fidel
Herrera Beltrán, sostuvo que hay que esperar a que el Consejo
Político Nacional, que sesionará el 8 de diciembre, resuelva el
método de elección.
No obstante, dijo que conversó con Beatriz Paredes, aspirante, y
esperar hacer lo propio a quien llamó su amigo, Enrique Jackson, a
quien también le interesa la presidencia del Partido Revolucionario
Institucional (PRI).
Herrera Beltrán confió que su partido saldrá muy fuerte con
cualquiera que sea la decisión que se tome para la renovación de la
dirigencia priísta.
En tanto, su homólogo de Colima, Jesús Silverio Cavazos
Ceballos, dijo que los priístas están obligados a portarse bien para
poder decirle a México que están por una refundación del partido y
por una nueva forma de hacer política.
A su vez, el gobernador de Nuevo León, José Natividad González
Parás, dijo que el próximo dirigente de su partido debe representar
la unidad.
Los gobernadores priístas coincidieron en que lo más deseable es
alcanzar una planilla única para la dirigencia, a fin de que se evite
el desgaste de un proceso interno con riesgos de división.