CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 28, 2006.- Aura, Las Buenas Conciencias, Agua Quemada, Cambio de piel, El espejo enterrado, la obra en pleno del escritor mexicano Carlos Fuentes fue donada a la Biblioteca José Vasconcelos por el propio autor. Unos 136 ejemplares editados en español, chino, mandarin y otros idiomas.
“He querido contribuir a esta obra de la inteligencia nacional que es la biblioteca José Vasconcelos mediante una modesta donación de libros”, dijo el escritor.
Un regalo que fue agradecido por varias razones, explicó la titular de Conaculta, Sari Bermúdez:
Si no hubiera sido por el maestro Fuentes nunca hubiera tenido yo el valor de seguir adelante, día tras día, y con tantas cosas en contra.
Carlos Fuentes hizo una petición al próximo Presidente de México:
“Sé que hay una prioridad que es la violencia, el marco del crimen, pero junto a eso que son factores de carácter negativo, hay que poner lo que es el carácter más positivo en cualquier programa de gobierno que es la educación pública”, dijo.
En un balance de su gestión, Sarí Bermudez aseguró que hubo manejo transparente del presupuesto cultural:
“Se nos han hecho las auditorías correspondientes… por supuesto que viajé, pero viaje con el fin de traer las grandes exposiciones”.
Y habló del abucheo que recibió en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara.
“Era un grupo de jóvenes, 25 o 30 jóvenes que parecían ser estudiantes y eran del PRD y que estaban gritando…después entendí que era una cosa política”.
La Biblioteca José Vasconcelos está ubicada en Avenida Insurgentes Norte, justo a un costado de la que fuera la terminal del tren en Buenavista.