CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 28, 2006.- Los coordinadores del PAN y el PRD en la Cámara de Diputados, Héctor Larios Córdova y Javier González Garza, respectivamente, acordaron un pacto de no agresión entre sus fracciones, que mantienen tomada la tribuna de San Lázaro desde el mediodía de este martes. Luego de cuatro conatos de violencia, con cinco legisladores lesionados y en donde incluso se utilizó gas lacrimógeno, ambos coordinadores lograron un acuerdo mínimo para evitar más roces y altercados que puedan derivar en golpes.
El acuerdo destaca que mantendrán entre cada grupo de legisladores del PAN y PRD que se encuentran en la tribuna una distancia de al menos un metro, y buscarán evitar los insultos y empujones durante el tiempo que se mantengan en ese lugar.
La "guerra" por los espacios en la tribuna y la escalinata pasó de los golpes y los insultos a las mantas. Las del Partido Acción Nacional dicen: "Ya basta de circo político, lo primordial es trabajar por México", y las del Partido de la Revolución Democrática: "Sufragio efectivo no Calderón".
Ante ese escenario quedó en suspenso la posibilidad de que Felipe Calderón Hinojosa pueda rendir su protesta constitucional como presidente de la República en el recinto de San Lázaro.
La posibilidad de una sede alterna se discute entre las fracciones, pero el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Jorge Zermeño, lo negó.
Pasadas las 21:00 horas el coordinador perredista González Garza visitó a sus diputados que se mantienen en la tribuna, pasó revista y recordó la experiencia del sol azteca en actos de este tipo.
"Los que están preocupados son los del PAN, nosotros ya tenemos experiencia. Si la hemos pasado en plantones en la calle, aquí estamos a todo dar", que no haya ninguna reacción a la violencia",dijo González Garza.
Mientras tanto, los coordinadores se mantuvieron en consultas permanentes; Zermeño emitió un comunicado optimista: "hemos tomado el primer acuerdo, buscar y tomar todas las medidas necesarias para que el diálogo pueda ser más fructífero".
Por su parte, el Estado Mayor Presidencial aumentaba su presencia en San Lázaro, ordenaba sacar a todos los periodistas del Salón de Plenos, cerraba puertas, vigilaba baños y controlaba todo el recinto.
La pregunta constante es si habrá acuerdo o no para que Calderón rinda la protesta constitucional y se coloque la banda presidencial el próximo viernes en la tribuna de San Lázaro.