CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 29, 2006.- A más de 14 horas y luego de cuatro enfrentamientos, diputados del PAN y PRD no lograban esta madrugada ponerse de acuerdo para desalojar la tribuna que mantienen bajo su control los legisladores blanquiazules para evitar sea tomada por los perredistas. Pese a los esfuerzos de los coordinadores del PAN, PRD y PRI, no ha podido concretarse un acuerdo que permita el desalojo de la máxima tribuna legislativa del país, la cual permanece ocupada desde las 13:30 horas de ayer martes por diputados panistas y uno que otro perredista.
Algunos legisladores de Acción Nacional se fueron a cambiar para ponerse ropa cómoda para pasar la noche en el Salón de Plenos, lo mismo que el coordinador del PRD, Javier González Garza, quien con pijama y una pequeña almohada se acomodó para descansar.
Al filo de las 02:30 horas de esta madrugada se registró una rebelión de parte de los representantes de los medios de comunicación, toda vez que el presidente de la Mesa Directiva, Jorge Zermeño, ordenó que se les impidiera el acceso al salón de sesiones.
Los reporteros, camarógrafos y fotógrafos que lograron permanecer en el lugar luego de la gresca que protagonizaron diputados del PAN y PRD, no podían siquiera salir al baño porque de lo contrario ya no se les permitía el acceso.
Luego de aproximadamente 12 horas al interior del recinto, los periodistas que estaban en el Salón de Plenos lograron que Jorge Zermeño autorizará que salieran a hacer sus necesidades fisiológicas.
Sin embargo, Zermeño aceptó hacer una lista de los que salieran para que sólo ellos pudiera regresar, lo que motivó que el resto de los representantes de los medios de comunicación hicieran patente su molestia.
Horas antes se pidió apoyo al coordinador del PAN en el Senado, Santiago Creel Miranda, pero la petición fue echada a saco roto y el ex secretario de Gobernación nada hizo por atender la demanda pese a que en todo momento esgrimió la defensa de la Constitución como su bandera.
Por otro lado, Zermeño fue recriminado por su actitud sectaria y discriminatoria, por lo que luego de los reclamos accedió a abrir el llamado "corral de la ignominia", para que los medios de comunicación se ubicaran ahí.
Previamente, el director de Relaciones Públicas de la Cámara de Diputados, Víctor Noguez, ordenó que nadie entrara ni saliera del Salón de Plenos, mucho menos los reporteros.
Fue hasta que los representantes de los medios de comunicación exigieron a Zermeño que se les dejará cumplir con su labor periodística que se les permitió el acceso al balcón de prensa, cerrado por varias horas.