CUIDAD DE MÉXICO, México, dic. 1, 2006.- Los obispos de México se congratularon por la toma de posesión de Felipe Calderón como Presidente de la República. Le manifestaron su reconocimiento y le desearon que el éxito de su administración redunde en bien del país.
"Será responsabilidad de la nueva administración atender el flagelo de la inseguridad y del crimen organizado, brindar una adecuada educación a nuestros niños y jóvenes, una vida digna a las personas más vulnerables y combatir la impunidad, el narcotráfico y la corrupción que tanto han dañado a nuestras instituciones", señalaron los obispos en un comunicado.
Los integrantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) agregaron que el nuevo gobierno necesita de la colaboración generosa y fraterna de todos los mexicanos, de todos los partidos políticos y de todos los actores sociales.
Consideraron que para contribuir en esa gran tarea, se deben hacer a un lado los intereses personales y de grupo.
"Debemos promover la reconciliación nacional, teniendo en cuenta la inclusión, el respeto por el adversario y por quien ejerce una oposición crítica, responsable y constructiva", agregaron los integrantes del CEM.
En el documento denominado "Todos, artífices del futuro de México", los obispos reconocieron que el reciente proceso electoral trajo como consecuencia la sensibilidad de que el gran reto es superar las enormes desigualdades sociales.
Por eso, recalcaron, es indispensable la colaboración de todos los sectores, especialmente de las fuerzas políticas, estableciendo los puentes para el diálogo y el entendimiento, para lograr así los acuerdos imprescindibles que nos conduzcan al desarrollo integral del país.