CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 1, 2006.- Empresarios, intelectuales, políticos, líderes religiosos, artistas, representantes sindicales, gobernadores y deportistas comieron con el presidente Felipe Calderón en el Museo Nacional de Antropología. Asistieron personajes como el arzobispo primado de México Norberto Rivera, el señor Emilio Azacarraga Jean, presidente del grupo Televisa y su esposa Sharon Fastlicht; el comediante Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, el premio Nobel Mario Molina y el secretario General de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), José Ángel Gurría, entre otros.
Invitados como Enrique Krauze dijeron que el presidente Calderón debe procurar la concordia entre los mexicanos.
“Para esa concordia importa que el Presidente conserve la serenidad y que haya resultados de él y su gabinete, pero tengo la impresión de que una responsabilidad muy alta en esa recuperación de la concordia, corresponde al PRD”, comentó.
Por su parte, Carlos Aquiar Retes, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, confió en que las diferentes fuerzas políticas dialoguen.
“En nombre de los obispos de México, a entrar ya en la cordura. Esperamos que las fuerzas políticas entren en diálogo y ayude a la consolidación de nuestro país”, afirmó.
Según Alonso Lujambio, presidente del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), otro de los retos del Presidente entrante es el de consolidar la transparencia en el ejercicio de gobierno.
“En este gobierno se va a sentar un exigente escrutinio de rendición de cuentas por parte de los ciudadanos. Vamos a tener una relación de diálogo muy franca y exigente”, aseveró.
El presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), José Luis Soberanes, afirmó que el presidente Calderón respetará los derechos individuales.
“Su formación de abogado permitirá un mayor respeto a las garantías de nuestra Constitución”, apuntó.
El gobernador de Michoacán, el perredista Lázaro Cárdenas, dijo que habrá una relación institucional.
“Nuestro papel como gobernadores es otro. Tenemos la obligación de trabajar con quien esté frente de la administración por bien de nuestros estado”, resaltó.
La comida inició a las tres de la tarde y concluyo casi dos horas después.