CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 7, 2006.- El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, sostuvo que el presupuesto para 2007 no provocará una recesión económica. “Definitivamente no coincido con que sea un presupuesto recesivo… El aumento en el techo presupuestal es de los más altos en los últimos 20 años...”, señaló.
Y es que al comparecer ante diputados de las comisiones unidas de Hacienda y Presupuesto, el PRI y el PRD le cuestionaron la baja en inversión para obra pública y en el presupuesto a la Sagarpa.
“Es un presupuesto recesivo y no satisface los mínimos requerimientos de nuestro pueblo”, señaló Javier González Garza, diputado del PRD.
“Quisiéramos a la brevedad que se incluyan asignaciones de recursos con el objetivo de blindar productos básicos...”, pidió Ismael Ordaz, diputado PRI.
Agustín Carstens reconoció que el margen de maniobra del presupuesto para 2007 es muy pequeño, por lo que urgió a los legisladores a discutir una reforma fiscal.
El funcionario reveló además que más de dos millones de contribuyentes tienen deudas con el Fisco que superan los 500 mil millones de pesos.
Para que los contribuyentes paguen sus adeudos fiscales, Hacienda propone un programa para que el próximo año los morosos se pongan al corriente de forma voluntaria gozando de descuentos, es decir, los morosos tienen todo el 2007 para regularizarse.
“Se propone establecer reducciones importantes de capital sobre esos créditos para que con un pago adecuado se salde la situación de incumplimiento del contribuyente...”, dijo Carstens.
Si no se regularizan en 2007, a partir del 2008 serán enviados al Buró de Crédito. Esto significa que tendrían problemas para conseguir nuevos créditos y financiamientos.
El plan fiscal propone, además, premiar a los contribuyentes que paguen a tiempo, y quienes ganen hasta 400 mil pesos al año no tendrían que presentar declaración anual, lo que beneficiaría a 250 mil personas.
También se reactivará el impuesto único para las grandes empresas (Impac), el cual, dijo, se ha venido erosionando.
“Las grandes compañías en México tributan un porcentaje bajísimo con respecto a sus ventas, tienen grandes, muy buenos fiscalistas, y por lo tanto tenemos que poner un impuesto mínimo y hay que reforzarlo...”, éxternó el titular de las finanzas nacionales.
Destacó que entre las medidas de austeridad y el aumento esperado en la recaudación tributaria para 2007, el gobierno captaría 42 mil millones de pesos.