CANCÚN, México, dic. 8, 2006.- El gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, afirmó que está absolutamente bajo control la situación al interior de la cárcel municipal de Benito Juárez y que fueron tres los reos que fallecieron, afuera de ésta, debido a que los guardias tuvieron que hacer uso de sus facultades. En entrevista, el mandatario estatal lamentó que se hubiera dado este saldo y señaló que 62 de los aproximadamente 80 reos que se habían fugado ya fueron recapturados.
Luego de una rueda de prensa en el Palacio Municipal de Benito Juárez, dijo que para evitar se den otros hechos como los de esta mañana, reforzaron la seguridad de la zona y la Policía sigue trabajando para recapturar a los fugados.
Afirmó que ese municipio necesita una cárcel nueva, un Cereso (Centro de Rehabilitación Social) que reúna las condiciones de seguridad.
De hecho, agregó, existe un proyecto de hace varios años que está en espera de que el gobierno federal apruebe el presupuesto.
Sobre las petición de los reos amotinados, que exigían el regreso de su líder -'El Padrino'- a esta cárcel, de donde fue trasladado esta madrugada al Cereso de Chetumal, capital del estado, reconoció que hay liderazgos internos.
Afortunadamente ellos ya entendieron que el traslado de ese reo fue una situación judicial, perdió todos los amparos que había solicitado para evitar su traslado y no habrá manera de revocar ya la solicitud de un juez.
El gobernador afirmó que no obstante todavía no localizan a todos los reos fugados, no hay riesgo alguno para turistas o habitantes de Cancún.
Aseguró que hasta ahora se reporta 90 por ciento de ocupación hotelera y se espera se incremente debido a la temporada decembrina.
Explicó que hay retenes en las carreteras que conducen a Playa del Carmen y a Mérida, Yucatán, así como en el aeropuerto, estaciones de autobuses y otros lugares estratégicos.