HUEHUETOCA, México, dic. 13, 2006.-El presidente Felipe Calderón anunció que a partir de este miércoles 10 mil elementos del Ejercito Mexicano y de la Armada de México se unen a los esfuerzos de la Policía Federal Preventiva (PFP) para combatir al crimen organizado. “Mi gobierno con apoyo de sus policías y de las Fuerzas Armadas de México va a combatir con mano firme la delincuencia organizada y a todo criminal, haremos que prevalezca el Estado de Derecho por encima de la violencia, haremos retroceder a la delincuencia, no permitiremos que los criminales sigan obstruyendo el camino de México hacia un futuro de mayor prosperidad y desarrollo”, dijo.
El Presidente informó que la transferencia de 7 mil 500 efectivos del Ejército y 2 mil 500 de la Marina a la Policía Federal Preventiva será temporal y se realiza para reforzar a esta dependencia en sus actividades de vigilancia, prevención de delitos, protección civil y auxilio a la población.
Destacó que su gobierno tiene la prioridad de poner un freno a la delincuencia y devolver la tranquilidad a la ciudadanía.
“Hoy les digo que debemos evitar a toda costa que esta amenaza a la seguridad pública se convierta en una amenaza a la seguridad nacional en la medida en que desafía al Estado Mexicano”.
Agregó que todas las acciones de combate a la delincuencia y al crimen organizado, como en el caso de la Operación Conjunta Michoacán, estarán coordinadas con los gobiernos estatales y municipales de todo el país.
“Para el Gobierno Federal queda claro, no podemos permitir que ningún Estado de la República sea rehén del narcotráfico, del crimen organizado o de la delincuencia común”.
Exhortó al Congreso de la Unión a valorar y aprobar los apoyos para el personal de menores ingresos de las Fuerzas Armadas.
La ceremonia de transferencia se realizó en el Campo Militar 37-C, en San Miguel de los Jagueyes, municipio de Huehuetoca, Estado de México.
El presidente Calderón entregó equipo de trabajo a la Policía Federal Preventiva, reconocimientos a personal que se ha destacado en sus actividades y estímulos económicos a familiares de quienes han caído en el cumplimiento de su deber.
Estuvieron presentes los secretarios de la Defensa Nacional, de Marina, de Seguridad Pública, el procurador General de la República y el gobernador del Estado de México.