CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 13, 2006.-El nombre de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fue inscrito en letras de oro en el recinto de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Al agradecer la distinción y en nombre de los 300 mil estudiantes, profesores, investigadores y trabajadores universitarios, el rector Juan Ramón de la Fuente volvió a hacer una defensa de los recursos que se dan a las universidades públicas.
Aseguró que quien inició el debate sobre el recorte presupuestal a estas instituciones, está logrando sin proponérselo el primer consenso político del sexenio.
"Ha permitido constatar que en México se pueden construir consensos, puntos de acuerdo en el poder legislativo… yo creo que como se va configurando las cosas puede ser el primer gran acuerdo político en este nuevo ciclo en donde los poderes públicos, señaladamente el Ejecutivo y el Legislativo que al principio discrepaban, empiezan a coincidir”.
El rector exigió que el Estado asuma total y cabalmente su responsabilidad con la educación superior pública de México.
“Un proyecto que reivindique no sólo a la Universidad Nacional Autónoma de México sino a la educación pública, a todas las universidades públicas que es en las que recae el peso específico de la educación superior en México. Son las que dan albergue al 70 por ciento de los estudiantes que hoy en día están cursando estudios profesionales en el país", señaló el rector de la Máxima Casa de Estudios.
Juan Ramón de la Fuente aclaró que las universidades públicas del país regresan a la sociedad lo que se les da:
"La primera de ellas es ofrecer servicios de calidad… la segunda de ellas es por supuesto, rendir cuentas públicas, por eso la UNAM fue la primer institución autónoma de que se le hiciera una auditoría”.
En la ceremonia solemne asistieron también los ex rectores Pablo González Casanova y Guillermo Soberón Acevedo, además de alumnos, investigadores y trabajadores de la Máxima Casa de Estudios.