CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 14, 2005.- El secretario de Hacienda, Agustín Carstens aseguró que los ajustes fiscales que propone el gobierno como el impuesto al refresco, a los cigarros, la baja en la deducción de consumos en restaurantes o compra de automóviles no tendrán impacto negativo sobre la actividad económica. "Primero: lo que se va a recaudar de ninguna manera permite presumir que va tener un impacto sobre la actividad económica, segundo lo que básicamente busca es restablecer condiciones tributarias que existían en el pasado en el país", dijo Agustín Carstens, secretario de Hacienda.
Explicó que de aprobarse los aumentos a impuestos, el gobierno sólo captará 7 mil millones de pesos cantidad mínima si se compara con el Producto Interno Bruto del país.
"Por lo tanto yo pienso que este paquete es responsable, un paquete razonable y que por otro lado nos permite atender muchas necesidades muy urgentes en el país...", señaló el encargado de las finanzas nacionales.
Al participar en el foro con economistas y fiscalistas el titular de Hacienda advirtió que si México no logra sacar adelante una reforma fiscal con el congreso, las finanzas del país podrían caer en un déficit fiscal hacia el año 2012 debido a las fuertes presiones que hay en el gasto por pago de pensiones.
Aseguró que el diálogo del paquete económico con el congreso ha sido muy intenso y muy enriquecedor de manera que será la base para el debate que se dará el próximo año para la reforma fiscal.
"Por otro lado lo que se está buscando es ir ampliando la base tributaria en muchos impuestos en los cuales ha habido una erosión en la capacidad recaudadora de diversos impuestos...", subrayó Carstens.
Agustín Carstens anunció que el próximo año el gobierno transformará a la banca de desarrollo de manera que se convierta en el banco de inversión del gobierno para proyectos de infraestructura.