OAXACA, México, dic. 17, 2006.- El arzobispo de Oaxaca, José Luis Chávez Botello, llamó a todos los sectores de la sociedad a iniciar urgentemente el proceso de reconciliación, luego de más de seis meses de conflicto político y social en la entidad. “A participar activamente en la tarea urgente de la reconciliación social; Oaxaca necesita de todos para curar las dolorosas heridas”, dijo Chávez Botello.
En su homilía dominical, celebrada en la Catedral de la capital oaxaqueña, el arzobispo aseguró que las fiestas navideñas son la mejor época para sanar las heridas y devolver la unidad que los oaxaqueños perdieron durante el conflicto entre la APPO y el gobierno del estado.
“En nuestra sociedad, muchos que no tenían que ver con el conflicto perdieron su trabajo, otros han cerrado sus negocios como resultado de la violencia y enfrentamientos, lo más grave son los daños palpables de la desconfianza, los resentimientos, el haber sido encarcelados un buen número sin cometer delito”, aseveró Chávez Botello.
Ante esta situación urgió a los actores a reconocer los errores cometidos y empezar a construir una nueva relación, donde las diferencias sean superadas, dijo, aprovechando la celebración de la Navidad.
“Necesitamos crear espacios y momentos de convivencia sana, sin marginar a nadie; necesitamos hacer un esfuerzo sincero para acercarnos, perdonarnos, comprendernos. No somos enemigos, sino hermanos; los enemigos de todos son la injusticia social, la pobreza y la corrupción”.
El arzobispo de Oaxaca aseguró que la reconciliación debe darse desde las familias, barrios y comunidades, así como entre autoridades y organizaciones civiles y sociales.