CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 23, 2006.- El secretario de Transportes y Vialidad capitalino, Armando Quintero, descartó que vaya a renunciar al cargo una vez que, a su decir, no enfrenta un conflicto de intereses que involucre a familiares suyos. Al término de una reunión de trabajo con la Comisión de Transporte y Vialidad de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) advirtió: "si mi abuelita tuviera bicicleta" aun así no renunciaría o solicitaría licencia al cargo.
Lo anterior en alusión al caso de su hermano, a quien se ubica como dirigente de una organización de taxis "pirata".
Previamente, ante los legisladores locales, Quintero se comprometió a terminar con ese tipo de taxis y en general con el transporte colectivo irregular en la Ciudad de México antes de que concluya el próximo año.
También se dijo víctima de una campaña sucia e injusta luego de que el pasado día 18 interpuso una denuncia ante la Procuraduría General de Justicia capitalina por el robo de 450 tarjetas de circulación que implican la conversión a 400 juegos de placas irregulares para taxis.
Aseguró que ese mismo día acudió a dicha institución a pedir que se aceleren las investigaciones por la sustracción, en julio pasado, de otras 800 tarjetas de circulación de las que 650 fueron de taxis.
Es así, señaló, cuando "justo al día siguiente empieza una pretensión injusta, absolutamente injusta, de tratar de mezclar dos personas diferentes aun cuando tengan lazos sanguíneos, que son responsables cada una de sus actos".
Durante la reunión en la que no estuvieron los panistas Jacobo Bonilla y Jorge Romero por encontrarse de vacaciones, ningún diputado local cuestionó al funcionario sobre su hermano, a pesar de que éste era objeto de la mesa de trabajo.
Por sí mismo Quintero se refirió al tema al revelar que el pasado 7 diciembre fueron sustraídas las mencionadas tarjetas de circulación y que el 18 de diciembre acudió a presentar la denuncia correspondiente ante las autoridades judiciales capitalinas.
Ante diputados del PRD y del vicecoordinador de Nueva Alianza, Fernando Espino, garantizó que su actuación al frente de la dependencia será de probidad, honradez y que no solapará corrupciones o violaciones a la ley y más aún: que no será debilitado con clientelismo de ningún familiar, amigo o compañero.
Incluso, el funcionario propuso la creación de una Comisión de Legalidad y Transparencia "para modificar las estructuras que han permitido los intereses perversos en la Setravi".