CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 26, 2006.- Más de 10 mil carretilleros o diableros trabajan en la Central de Abasto cargando mercancía para ganarse la vida. “Es la necesidad del campesino venir a luchar por la vida”, dijo Pedro Ramírez. carretillero de la Central de Abastos.
A partir de abril, los carretilleros no podrán trabajar a menos de que obtengan de las autoridades, una credencial que los acredite como carretilleros.
“Quien no tenga la credencial y ande prestando este tipo de servicios será expulsado”, señaló Raymundo Collins, director de la Central de Abasto.
La nueva medida es un esfuerzo por mejorar la seguridad de los compradores en la Central de Abasto y disminuir el número de robos.
“Como no hay control, no hay una credencial que limita la entrada aquí en la Central de Abasto pues hay algunas personas que vienen se disfrazan de carretilleros para cometer ilícitos”, declaró por su parte René Montoya Ibáñez, presidente de la Coalición de Carretilleros de Central de Abasto.
Algunos carretilleros ven con optimismo la credencial obligatoria y esperan que funcione, no sólo por la seguridad de los clientes sino también por la propia.
“Hay muchos raterillos y eso muchos borrachillos luego le salen a uno por ahí cuando uno va a cenar y eso y luego le dicen a uno que si trae uno para una cerveza y su no ya se molestan y se le avientan encima, se lo tiene que dar uno, luego le quitan a uno lo poquito que tiene”, explicó Armando García, otro de los carretillero de la Central de Abasto.
Más de 30 organizaciones agrupan a este gremio que en su mayoría son trabajadores temporales, campesinos que ante la necesidad abandonan sus tierras para cargar mercancía a cambio de una propina, todos ellos pagan al rededor de 13 pesos por la renta de la carretilla y no gozan de ninguna seguridad. “La gente ya le tiene desconfianza a uno y no le dan el viaje a uno por que piensan que todos somos iguales”, agregó Armando García.
Cerca del 20% de estos cargadores son niños para quienes será difícil emitir una credencial, ya que por ley, no deberían estar trabajando. Aún está por resolverse lo que pasará con estos menores cuya necesidad supera por mucho su edad.
Los líderes de la Central de Abasto, esperan que la credencialización de los carretilleros, sea solo un primer paso, al mejoramiento del lugar, que pierde clientes por la inseguridad, la mala pavimentación y la falta de higiene entre otras cosas.