CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 27, 2006.- El Partido Revolucionario Institucional (PRI) aseguró que su proceso de elección de presidente y secretario general está blindado de cualquier intervención de fuerzas ajenas a la voluntad soberana de los priístas. Advirtió que ninguna fuerza exterior podrá influir en la decisión que sólo a los priístas les corresponde tomar para definir a la nueva dirigencia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI.
Precisó que serán 20 mil cuadros los que con su voto deberán determinar quiénes encabezarán los esfuerzos de reposicionamiento de ese organismo político para los próximos cuatro años.
La dirigencia priísta defendió el método de elección porque a su decir no permite fisura alguna para que fuerzas ajenas puedan influir en la decisión que sólo corresponde a la militancia.
Recordó que el proceso se llevará a cabo a través de una asamblea de consejeros, donde están representados todas las corrientes y los sectores del tricolor.
En espera de que la Comisión Nacional de Procesos Internos emita en enero la convocatoria, para dar formalidad al inicio de la competencia, los aspirantes Beatriz Paredes, Enrique Jackson, Alejandro Gárate, Javier Oliva y Víctor Hugo Olivares, continúan cabildeos con los consejeros para buscar su voto.
En tanto, la Comisión de Procesos Internos, que encabeza Rafael Rodríguez Barrera, continúa en sesión permanente para tener lista la convocatoria los primeros días de enero y dar el banderazo de salida a la competencia interna.
Se prevé que esa instancia también exhorte a un pacto de civilidad entre los aspirantes, a fin de que haya mayores garantías de unidad y se eviten golpes bajos que los pudieran llevar a la fractura.
Los aspirantes a la dirigencia nacional no podrán pagar publicidad a través de medios electrónicos, toda vez que es uno de los acuerdos alcanzados en la cúpula del PRI y tendrán que realizar una campaña austera que se suscribe a un universo de 20 mil consejeros políticos, quienes serán los que con su voto determinen el futuro del partido.