CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 27, 2006.- El sindicato minero aseguró que la destitución de Napoleón Gómez Urrutia se llevó a cabo de acuerdo a la ley y apegada a los estatutos sindicales, por lo que es improcedente la impugnación de la firma del ex vocal Juan Luis Zúñiga, que avala la deposición del ex dirigente. El vocero del sindicato minero, que dirige Elías Morales Hernández, Genaro Quijano Fernández, insistió que tanto la firma de Zúñiga Velásquez como la de Juan Pablo Patiño Rocha, también vocal, son genuinas y originales, y así lo confirmaron peritos oficiales, por lo tanto, la impugnación ya fue juzgada y no procede.
En entrevista, Quijano Fernández agregó que la constancia oficial de las firmas consta en el expediente de la toma de nota con la que Elías Morales Hernández se convirtió en secretario general.
Dijo que a pesar de que la PGR deberá dar entrada a la impugnación contra Morales Hernández, por considerar que la firma de Zúñiga Velázquez es falsa, la querella no prosperará porque ya se comprobó que no es apócrifa, además que no fue planteada ni en tiempo, ni en la instancia correspondiente.
Señaló que durante las diligencias del juicio de amparo que interpuso Napoleón Gómez Urrutia contra la decisión de la dirección general de Registro de Asociaciones de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, no existió procedimiento judicial que pudiera probar la falsedad de la firma del ex vocal.
Aunado a ello, dijo, el recurso de amparo fue sobreseído el 29 de noviembre pasado por el Juez 4 de Distrito en Materia de Trabajo, Rigoberto Calleja López.
Consideró que la instancia en la que debió dilucidarse la autenticidad de la firma, en todo caso, sería el mismo Juzgado 4° en Materia de Trabajo, donde se ventiló el juicio de amparo 379/06 referido y no en la PGR.
Por ello, consideró que "es perfectamente claro que el propósito de los abogados de Gómez Urrutia es volver a generar un nuevo escándalo en torno al conflicto minero para tratar de desviar la atención de los verdaderos motivos de su destitución".