CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 1, 2007.- A partir de este primero de enero habrá cambios fiscales en el país. El impuesto a los cigarros sube de 110 por ciento que tenía en el 2006 a 140 por ciento y se estipuló que cada año se incrementará 10 por ciento hasta quedar en 160 por ciento en el año 2009.
Baja la tasa del Impuesto Sobre la Renta (ISR) que se cobra por salarios, del 29 al 28 por ciento lo que permitirá a los empleados tener un poco más de ingresos y que el país sea más competitivo fiscalmente.
A partir de este año, quienes compren un automóvil nuevo podrán deducir únicamente 175 mil pesos.
En este año 2007, sólo deberán presentar declaración anual de forma obligatoria los contribuyentes que ganen más de 400 mil pesos al año y no 300 mil como se hacía anteriormente.
Se otorgará un estimulo a los contribuyentes cumplidos del 0.5 por ciento de su resultado del ejercicio en el pago de Impuesto Sobre la Renta.
A partir de este año, el Sistema de Administración Tributaria podrá condonar bajo ciertas condiciones adeudos fiscales de aquellos contribuyentes que decidan ponerse al corriente en su pago de impuestos. Si no regularizan su situación fiscal, los nombres de los contribuyentes morosos serán enviados al buró de crédito.
Es importante que usted sepa que a partir de este 2007 toda persona que se inscriba al Registro Federal de Contribuyentes estará obligado a obtener el certificado de firma electrónica avanzada en el SAT.
En materia de Derechos, se incrementa el precio de los pasaportes.
El pasaporte por un año pasa de 340 pesos a 385 pesos, con vigencia de cinco años pasa de 895 pesos a mil 10 pesos y por diez años, de mil 440 pesos a mil 630 pesos. Las personas mayores de 60 años, discapacitados y trabajadores agrícolas tienen derecho a un descuento de 50 por ciento.
Es importante señalar que a partir de este año ya podrá ser deducible el pago de gasolina en efectivo para la declaración del Impuesto Sobre la Renta y no sólo con tarjeta de crédito, débito o monedero electrónico.
Para las personas morales, destacan los siguientes cambios:
Independiente de las deudas que tengan las empresas, a partir de ahora pagarán el 1.5 por ciento del impuesto al activo.
Sube el impuesto que pagan los productores y empresario del sector agropecuario de 16 por ciento a 19 por ciento.