CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 8, 2007.- Medidores de luz alterados y cables se utilizan todos los días para iluminar sin pagar. Una práctica que la ley califica de robo. Un robo que le cuesta al país más de un millón y medio de pesos diarios. “Debe haber una revisión total a fondo de lo que es el consumo, la alteración que existe, el manejo la falta de atención en las diferentes centrales”, dijo Sergio Cueva.
Los principales consumidores de electricidad robada, son los vendedores ambulantes y los habitantes de asentamientos irregulares donde los servicios públicos no llegan y las familias se ven en la necesidad de obtenerlos por sus propios medios.
“Están abusando de uno mismo, porque como le diré ellos se roban la luz y a uno es al que se lo cobran”, explicó María Teresa Ramírez.
Aunque estas millonarias pérdidas no se reflejan en el recibo de luz, si representan un costo para todos los mexicanos ya que las empresas encargadas del suministro de electricidad son públicas.
“Tenemos una cantidad importante de gente buscando en diferentes lugares descolgar a los ilícitos que encontramos, sin embargo la repetición constante de esta práctica los retiramos hoy y hoy en la noche se vuelven a colgar, los retiramos en la noche y mañana en la mañana ya están otra vez colgados”, declaró Víctor Oropeza Ruiz, gerente de Comercialización de Luz y Fuerza del Centro (LFC).
El robo de electricidad, conocido "diablito" se castiga con hasta 10 años de prisión.
Tan sólo en el Distrito Federal y parte del centro de la República, se estima que hay más de 600 mil diablitos instalados, sin embargo muy pocos o nadie esta en la cárcel por este delito.
“Nosotros mandamos 20 pero ellos tienen 200, mandamos 200 pero ellos tienen 400, y es muy difícil llegar y desconectarlos, lo hacemos incluso a veces a las dos o tres de la mañana”, finalizó el directivo.
Además de las implicaciones legales los "diablitos", representan un riesgo para la vida de quien los instala y de quien los utiliza ante el peligro de un corto circuito o un mal manejo de los cables, sin embargo los encargados de combatirlos aseguran que es necesaria la participación de diversas autoridades para poder aplicar la ley y erradicar esta práctica.