CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 10, 2007.- La economía domestica y familiar no es la única afectada por el incremento al precio de la tortilla; restaurantes y taquerías empiezan a sentir las consecuencias del aumento. “No, la estaban dando en seis pesos y ya no la están dando en 12 pesos”, aseguró Gerardo Quintero, encargado de una taquería.
Efrén López, quien también trabaja en una taquería, afirmó que ya aumentó de siete a 10 pesos.
La inestabilidad en el precio de la tortilla ha provocado varias reacciones entre los comerciantes, y algunos, como Gerardo han decidido, en días próximos, aumentar por lo menos, un peso a cada taco.
“Sí, tenemos que modificarlo, tenemos que subir el precio de los tacos, porque si no, no van a salir los costos”, dijo Gerardo Quintero.
En otros casos los taqueros han decidido esperar la reacción de su clientela y en base a ello tomar otra determinación.
“Ahorita vamos a ver, a ver qué, cómo la gente reacciona y si sigue igual de gente, pues sigue igual a cuatro pesos”, aseguró Efrén López.
El posible aumento en el costo de cada taco también preocupa a los clientes de estos negocios.
“La verdad si porque somos taqueros de corazón-¿cuántos tacos se come regularmente?-unos ocho, -¿y ahora ya estaría bajando la cantidad?- o le bajo la cantidad o trabajo más para que me alcance a comer más tacos”, señaló Viridiana Ortiz, cliente de una taquería.
Aunque la Secretaría de Economía ya empezó a tomar las primeras acciones para bajar el precio de la tortilla, estos establecimientos ya sufren por la inestabilidad de este ajuste.