GUERRERO, México, ene. 14, 2007.- El gobernador del estado de Guerrero, Zeferino Torreblanca, dijo que en la investigación de la ejecución del diputado panista, José Bajos Valverde, se respetaron los derechos de los implicados. “Fue una investigación donde no se utilizó el exceso, ni la tortura y mi gobierno no pretende, bajo ninguna circunstancia, simular investigaciones”, dijo el mandatario.
Ante los señalamientos de los inculpados, de que fueron torturados, el gobernador comentó: “Me informaron que los presuntos acusados materiales e intelectuales de este oprobioso crimen estaban buscando producirse heridas a ellos mismos para finalmente aportarlas como elementos de la respuesta obligada sí me torturaron”.
Después ratificó:
“Tenemos elementos suficientes para hoy, sin yo ser la autoridad correspondiente, para garantizar que no hay ni chivos expiatorios”, añadió Torreblanca.
Por otro lado se refirió a la presencia militar en Guerrero.
“Esta es una operación independiente en la que seguirán trabajando las fuerzas federales que están acartonadas en el estado de Guerrero, las policías federales y las policías tanto estatales como municipales de manera normal”, dijo el mandatario estatal.
Los operativos se realizarán, dijo, una vez que acuerden detalles la federación y el estado de Guerrero.