COAHUILA, México, ene. 17, 2007.- El presidente Felipe Calderón instruyó al secretario del Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano, para que se realicen todas las investigaciones del caso de los mineros que murieron en Pasta de Conchos el año pasado. Además el mandatario ordenó que se haga todo lo posible para que los cuerpos sean rescatados y tengan "cristiana sepultura".
En gira por Coahuila, donde el titular del Ejecutivo federal inauguró un complejo industrial, Calderón escucho al término de este acto las peticiones de Maribel Rico, hermana de una de las víctimas, Gil Rico.