CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 17, 2007.-El secretario general del PAN, José Espina, sostuvo que en ese instituto político "no hay fractura ni hay crisis" debido a los problemas en Aguascalientes, Guerrero y Yucatán. En conferencia de prensa, indicó que los asuntos en esas tres entidades son distintos entre sí, y la única relación que tienen es que surgieron casi al mismo tiempo.
Aclaró que el problema en Aguascalientes se debe a una diferencia de criterios entre la dirigencia estatal del Partido Acción Nacional (PAN) y el gobernador, Luis Armando Reynoso; mientras que en Guerrero se relaciona con el homicidio del diputado local José Jorge Bajos Valverde.
En Yucatán, puntualizó, se debe a la inconformidad de Ana Rosa Payán por no haber alcanzado la candidatura a la gubernatura.
Sobre este caso, indicó que la percepción de Payán Cervera no es compartida por el partido, ya que no se encontraron elementos que comprueben las presuntas irregularidades que argumentó la ahora ex militante.
"El PAN está listo para iniciar la campaña electoral en Yucatán,para refrendar el gobierno en esa entidad y la alcaldía en Mérida. Estoy convencido de que en el PAN no se está generando una lucha por el poder", subrayó.
Afirmó que el PAN es una institución y nunca ha tenido que depender de alguna persona para cumplir con su misión y su desarrollo, por lo cual pese a las diversas problemáticas que enfrenta este año se consolidará como la primera fuerza política del país.
Respecto al homicidio del legislador panista en Guerrero, pidió a las autoridades locales la creación de una fiscalía especial que garantice "imparcialidad, respeto a la ley y a los derechos humanos", en la investigación del caso.
Consideró que es necesario limpiar el nombre de las personas que han sido involucradas en el crimen, y a quienes se les ha dejado en libertad por falta de pruebas, como es el caso del ex diputado Ángel Pasta.
Asimismo, señaló que el partido apoya la decisión del secretario general del PAN en Guerrero, Ramiro Arteaga, quien este miércoles se presentó a declarar ante las autoridades, luego de conseguir la protección de la ley.
Por ello, indicó, se requiere de una fiscalía especial que tenga certeza sobre la presunta responsabilidad de los involucrados, así como para que se aplique todo el peso de la ley a quienes resulten responsables.
José Espina opinó que en el asunto del homicidio del legislador local "se ha querido generar la imagen de que ha sido producto de la lucha por el poder, pero eso no se ha demostrado".