CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 18, 2007.- Beatriz Paredes Rangel advirtió que no permitirá que la dirigencia nacional del PRI se convierta en trampolín para satisfacer intereses de facción o de grupo, con miras a conseguir la candidatura presidencial para 2012. Después de solicitar registro como aspirante a la dirigencia nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Paredes Rangel aclaró que no va a entrar al juego de que se pretenda conseguir la candidatura presidencial a través de la directiva del partido.
En un discurso de más de 40 minutos, señaló que es hora de servir al PRI y no de servirse de él y reafirmó su decisión de no buscar la candidatura presidencial, trabajar por la reconciliación del priismo y manejar las finanzas del partido de manera abierta.
La ex gobernadora de Tlaxcala subrayó que las prerrogativas que recibe el PRI no deben estar ocultas, sino que toda la militancia sabrá de dónde vienen y a dónde van los recursos.
Ante cientos de simpatizantes, transportados en camiones de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), Paredes defendió a su compañero de fórmula Jesús Murillo Karam, pues indicó que la planilla que enarbolan refleja experiencia, responsabilidad, capacidad e inclusión.
En medio de las críticas que ha generado su decisión de llevar a Murillo Karam como su compañero de fórmula, recordó que los dos son cuadros políticos que siempre han tenido responsabilidades públicas, han sido leales al partido y han impulsado el relevo generacional.
La política priísta ofreció también una dirigencia federalista, que apoye a los estados y municipios, porque advirtió no más pretensiones de querer subordinar el regionalismo.
Aseguró que de ganar la contienda interna, su dirigencia no será de nostalgias sino trabajo para llevar al partido al siglo XXI, y demandó a los priístas no autoflagelarse ni denigrarse repitiendo que son la tercera fuerza política.
Paredes Rangel enfatizó que el PRI es la primera fuerza electoral del país, pues son mayoría en el número de regidores y gobernadores, y reconoció que deben aprender de los errores y de la coyuntura que se dio en la elección presidencial de 2006, donde quedaron en tercer lugar.
Antes, en una breve entrevista, Paredes Rangel se negó a hablar sobre el despliegue de apoyo de su contrincante Enrique Jackson, para su registro, ya que dijo no va a entrar en el juego de descalificaciones, menos con un compañero que aprecia y respeta.
No obstante, la militancia va a juzgar y reiteró que habrá de actuar con estricto apego a los términos de la convocatoria y a trabajar fuerte para conquistar la mayoría absoluta de los consejeros políticos, quienes con su voto decidirán el 18 de febrero a la nueva dirigencia.