CIUDAD DE MÉXICO, México, 26, ene. 2007.- La Oficina de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos liberó bajo caución a los seis mexicanos que
presenciaron la muerte del mexicano Francisco Javier Domínguez
Rivera, en el estado fronterizo de Arizona.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que los
connacionales que estaban detenidos como testigos de cargo, fueron
liberados luego de las gestiones de los consulados de México en
Douglas y Tucson, Arizona.
En un comunicado la Cancillería detalló que personal del
Consulado de México en Tucson supervisa la estancia provisional de
los mexicanos en el país vecino del Norte y estableció comunicación
telefónica con sus familiares en territorio nacional.
Recordó que desde que se tuvo conocimiento de la agresión a
Domínguez Rivera, pidió a dichos consulados supervisar las
condiciones de detención provisional en las que se encontraban los
mexicanos y gestionar los mecanismos para su pronta liberación.
Asimismo, el embajador de México en Washington, Carlos de Icaza,
presentó el 16 de enero una nota diplomática al Departamento de
Estado de la Unión Americana, en la que expresó la condena del
gobierno encabezado por el presidente Felipe Calderón, por el
incidente en el que murió Domínguez Rivera el 12 del presente mes.
La SRE aseguró que continúa su colaboración con el equipo de
abogados e investigadores designado tanto por la familia Domínguez
Rivera como por los testigos adicionales, a fin de determinar si los
connacionales permanecerán en Estados Unidos con objeto de rendir
declaraciones en las investigaciones que se llevan a cabo.
En cuanto a las investigaciones sobre las circunstancias en que
falleció Domínguez Rivera, personal consular mantiene su coordinación
con el Buró Federal de Investigación (FBI) en Sierra Vista, a la que
se le proporcionan los elementos de las gestiones realizadas, para
que coadyuven a las pesquisas estadunidenses.