LEÓN, México, ene. 26, 2007.- El nuncio Giuseppe Bertello se despidió públicamente del pueblo de México. "Me llevo muchas cosas buenas de estos seis años que he pasado con ustedes, el cariño de la gente, la hospitalidad, la vitalidad de la iglesia", comentó Bertello.
El nuncio encabezó el último evento público en la catedral metropolitana de León, Guanajuato, en donde José Guadalupe Martín Rábago, recibió el nombramiento de Su Santidad Benedicto XVI como nuevo arzobispo de la ciudad.
Giuseppe Bertello aseguró que la creación de nuevas provincias católicas, es una muestra del acercamiento de la iglesia con la gente.
"La iglesia quiere caminar con la sociedad, con la gente, por eso la reestructuración de las provincias tiene esta finalidad", manifestó el nuncio.
Dijo que el nombramiento del nuevo arzobispo es un día de fiesta para todos los católicos.
"Hoy es un día en el cuál celebramos la presencia de la iglesia en la sociedad", agregó.
Giuseppe Bertello confirmó que en breve dejará México para atender el nuevo nombramiento de Su Santidad Benedicto XVI como representante del Vaticano ante el gobierno de Italia.
Señaló que el Santo Padre aún no ha designado a su sucesor, pero que lo hará muy pronto por la importancia de México para el papa Benedicto XVI.