LÁZARO CÁRDENAS, México, feb. 2, 2007.- El sindicato de trabajadores mineros que lidera Elías Morales Hernández demandó frenar la violencia ejercida por los seguidores del depuesto líder Napoleón Gómez Urrutia contra sus agremiados, la cual ha dejado un saldo de 25 lesionados y 20 desparecidos. Al denunciar una nueva agresión "artera y violenta" por parte de los "napistas", el secretario de Asuntos Políticos de ese gremio, César Reyes Sandoval, señaló que la operación estuvo planeada por gente ligada a Mario García Ortiz, uno de los más cercanos colaboradores de Gómez Urrutia.
En un comunicado, aseguró que los simpatizantes del ex dirigente prófugo continúan con prácticas gangsteriles y sembrando el terror como una manera de intentar mantenerse en el poder, aun en contra de la voluntad de la base trabajadora.
Manifestó que los agresores se hicieron acompañar por golpeadores profesionales y vándalos, y que inexplicablemente la policía local no intervino para frenar la violencia, a pesar de que hubo disparos de arma de fuego.
Precisó que la agresión inició cerca de las 15:00 horas cuando un grupo de trabajadores volanteaba en el crucero conocido como Aurrerá para denuncinar la agresión que hace dos días sufrió Blas Troncoso, a quien simpatizantes de Gómez Urrutia le destrozaron su camioneta.
El secretario sindical denunció que paralelamente los seguidores de Gómez Urrutia mantuvieron retenidos por la fuerza a casi una decena de trabajadores en la puerta dos de la Siderúrgica Lázaro Cárdenas.