CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 7, 2007.-Esta es la última misa que celebró en México el nuncio apostólico Giuseppe Bertello. "Yo me he sentido cuando he llegado a México como en una familia, he tratado de caminar al paso de la Iglesia mexicana y ahora no puedo más que terminar con las mismas palabras que diría mucho Juan Pablo II: Dios te bendiga México", dijo el representante de El Vaticano.
Desde el pasado primero de enero se anunció su partida cuando el papa Benedicto XVI lo nombró nuncio apostólico en Italia y en la República de San Marino.
Bertello fue nombrado titular de la representación de la Santa Sede en México el 27 de diciembre del año 2000. El 26 de febrero de 2001 llegó al país.
Durante su misa de despedida en la Basílica de Guadalupe estuvo acompañado por 49 sacerdotes, obispos y arzobispos de todo México.
Ahí, pidió porque la fe del pueblo mexicano se profundice cada día más.
"Deseara que la Iglesia pueda ser siempre la levadura de la sociedad mexicana. La iglesia, y el Papa lo ha recordado muchas veces, en este último periodo lo ha dicho muy claramente en su primer encíclica, la Iglesia no quiere ser un factor político", dijo.
El nuncio apostólico viajará este jueves a Italia. Mientras tanto, monseñor Edgar Peña Parra, consejero de la Nunciatura de Honduras, será el encargado de negocios que quedará al frente de la Nunciatura Apostólica en México en lo que se hace un nuevo nombramiento.