CUIDAD DE MÉXICO, feb. 8, 2007.- En México persisten los problemas de violación de Derechos Humanos a pesar de que se han suscrito acuerdos internacionales, dijo el representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos. Y es que, dijo, el problema es que no se ha pasado del discurso a los hechos.
"Hay que decirlo, México tiene que hacer esfuerzos para transformar en realidad todos los compromisos internacionales y sus obligaciones tanto nacionales, como internacionales, en hechos concretos para la gente, para que ésta pueda vivir en condiciones cada vez mejor en sus vidas", afirmó Amerigo Incalcaterra, representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas.
Amerigo Incalcaterra comentó que factores como la pobreza, la discriminación e impunidad son obstáculos para respetar a cabalidad los Derechos Humanos.
Señaló que si el gobierno mexicano solicita la presencia del Alto Comisionado de Naciones Unidas en Oaxaca para dar seguimiento al problema en ese estado, ahí estará.
"En la medida que haya algún indicio para algo que se considere que la presencia de la oficina puede dar espacio a una solución, o a una discusión, nosotros estamos también para eso en el país. Serán las propias autoridades y la sociedad en su conjunto quien deberá solicitar al Alto Comisionado cual es el papel que quiere que juegue", mencionó el representante de ONU en Derechos Humanos.
Incalcaterra fue entrevistado luego de su participación el Foro Políticas Públicas para el Desarrollo de México.