CHILPANCINGO, México, feb. 8, 2007.-La Procuraduría General de la República (PGR) decidió atraer totalmente las investigaciones de los dos ataques a las comandancias de la Policía Investigadora Ministerial (PIM), ocurridos en Acapulco el pasado martes, dijo el procurador estatal, Eduardo Murueta Urrutia. En entrevista, el titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) informó que la dependencia estatal prepara todo el expediente de los dos casos, para remitirlos en su totalidad a la PGR y que esta sea la instancia encargada de esclarecer los siete asesinatos perpetrados en esos hechos.
El pasado martes, en los dos ataques a comandancias de la PIM en Acapulco, por parte de sujetos armados con falsos uniformes de militares y de elementos de la Agencia Federal de Investigación (AFI), murieron cuatro agentes policiacos, dos secretarias y un agente del Ministerio Público.
En ese marco, y luego del homenaje a una de las secretarias asesinadas en Acapulco, Murueta Urrutia informó que hasta el momento no se tiene la definición sobre a qué grupo de sicarios pertenecen los agresores.
"Es un grupo de maleantes que se vistieron con uniformes falsos de militares, y con engaños agredieron a nuestros elementos, los agresores aprovecharon la coyuntura de la revisión de armas por parte de los efectivos militares", acotó.
El fiscal guerrerense consideró que tras los ataques, debe haber más coordinación entre las corporaciones policiacas locales y federales.
"Guerrero ha sido objeto de hechos violentos, por un lado la delincuencia común y del crimen organizado, por ello las procuradurías de los estados y PGR deben hacer su mejor esfuerzo y tener más coordinación para enfrentar esto", enfatizó.
Respecto a la posible infiltración del narcotráfico y del crimen organizado en las corporaciones policiacas, reconoció que algunos de sus gentes podrían estar involucrados y otros simplemente han salido de sus funciones.
Murueta Urrutia informó que durante los últimos meses, 30 elementos ministeriales han abandonado las filas de la corporación, pero negó que las agresiones contra sus elementos ocurridas el martes, hayan sido ajustes de cuentas.