LEÓN, México, feb. 11, 2007.- La aspirante a la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Beatriz Paredes Rangel, pidió recuperar la ética política y dejarse de chismes, dimes y diretes, al tiempo que ofreció respeto y respaldo a los candidatos contrincantes. Durante la gira que sostuvo por Guanajuato, se reunió a puerta cerrada en la capital de la entidad con el líder estatal del PRI, Miguel Ángel Chico Herrera, y después en la ciudad de León convivió con más de mil 500 jóvenes.
'Quienes me conocen saben que me dolió enormemente lo que le ha pasado al priísmo guanajuatense, en donde no compartí la estrategia del centro para Guanajuato', apuntó.
Reconoció que ese tipo de decisiones, desde el centro, fueron errores estratégicos, y después se preguntó por qué no se ha reconstruido el priísmo guanajuatense, mientras que permanecía sentada a su lado el ex diputado federal y ex presidente del PRI en Guanajuato, Wintilo Vega Murillo.
En las instalaciones del comité municipal, Paredes Rangel manifestó que en este proceso nacional, es fundamental que en el PRI de Guanajuato se recupere 'la ética política, por lo que consideró indispensable crear una oposición verdadera', y después indicó a quienes la escuchaban, que 'esto no es un juego'.
Acompañada de su compañero de fórmula, el hidalguense Jesús Murillo Karam, candidato a la Secretaría General del CEN del PRI, Paredes Rangel sostuvo que los guanajuatenses siempre han sido demandados por la historia para que asuman definiciones porque su realidad social no les permiten 'que dejen pasar las contradicciones y se hagan a un lado'.
Ofreció, además, una dirigencia nacional que no propicie desde el centro pleitos internos entre los priístas del estado, y dijo saber que en esta entidad un tejido diverso y plural apoya la fórmula que encabeza para estar al frente del CEN del PRI.