CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 15, 2007.-Opiniones contrapuestas en la Cámara de Diputados ante la advertencia de Al Qaeda, de posibles ataques a países que proveen de petróleo a Estados Unidos, como México. El presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Zermeño, dijo que “México es un país pacifista, creo que no estamos bajo la lógica de ser atacados por grupos terroristas de otros lugares, México no ha tenido una injerencia activa en esas cuestiones”.
El PAN y el PRI recordaron que existe un programa de protección a zonas estratégicas como las presas o los pozos petroleros, aunque pidieron no desestimar la amenaza.
“Lo que buscan es generar alarma, caos, y eso no podemos aceptarlo”, comentó Héctor Larios, coordinador de la bancada panista.
Por su parte el coordinador del PRI, Emilio Gamboa, agregó que “hay que reforzar aeropuertos, todas las instalaciones eléctricas del país, todas las instalaciones de Pemex del país, las carreteras fundamentales que son los troncos de la comunicación de México y no echarla al saco roto”.
El partido Convergencia pidió prender los focos de alerta.
“Hay que prender un foco ámbar, casi rojo”, afirmó Alejandro Chanona, coordinador de Convergencia.
El PRD consideró que esta amenaza del grupo terrorista árabe es consecuencia de la política internacional que ha manejado el Gobierno mexicano durante los últimos años.
“La política exterior de México, de sometimiento a Estados Unidos y de integración subordinada a ese país, lo que va a hacer es que los enemigos de Estados Unidos nos tomen a nosotros como sus enemigos”, apuntó el diputado Raymundo Cárdenas.