AGUASCALIENTES, México, feb. 16, 2007.- Ascendió a 11 el número de detenidos que presuntamente participaron en un tiroteo en la ciudad de Aguascalientes.
La tarde de este viernes fueron detenidos dos miembros más de la célula delictiva que el pasado jueves victimaran a cuatro elementos de la Policía Municipal. Sin embargo, las autoridades permanecen alertas tras la presunción de que la banda de delincuentes estaría integrada por 15 personas.
Filiberto Ramírez Lara, secretario de Seguridad Estatal, indicó que “estamos con medidas de seguridad y en estado de alerta".
Alfonso Solís de León, encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), dijo que “nos preocupa porque tenemos lugares sensibles, en las delegaciones donde pudieran golpetear".
El gobernador de Aguascalientes, Luis Armando Reynoso Femat, solicitó apoyo a autoridades federales y aseguró que "el mismo Presidente dio indicaciones de inmediato al secretario de Seguridad Pública de la PFP y también al procurador General de la República".
El gobernador solicitó también el pronto traslado de los involucrados a penales de máxima seguridad:
“Pedimos la intervención de la Procuraduría para que estos sean trasladados precisamente a un centro de alta seguridad".
Solís de León anunció que adquirirán equipo de protección para los elementos tras dejar al descubierto la carencia de equipo, dicho equipo constará de "40 chalecos que se van a comprar para el GERI, 120 chalecos para los policías, otros 20 para tránsito y unos 20 para autoridades superiores, independientemente de la cartucherías, municiones, las patrullas”.
La vigilancia continúa en lo que al parecer era su escondite, ubicado en el rancho "El Chacho", en las inmediaciones del municipio de Jesús María.
Vecinos del lugar comentaron que los habitantes de la casa tenían 15 días habitándolo. En tanto la sociedad muestra su preocupación ante los hechos de violencia.
Familiares de los elementos fallecidos piden justicia y mejores condiciones de trabajo.
Jesús Bulmaro Rivera, hermano de suboficial Juan Antonio Rivera Molina, señaló que "yo jamás le vi un chaleco antibalas, no traía nada de eso, pues nada más su persona y la patrulla que trae".
Ofelia Beverra, familiar, pidió " que castiguen a los culpables".
Fernando Sandoval, suboficial, hermano de Genaro Sandoval, dijo que "ahora es para que todos los compañeros que los equipen más y también a uno mismo".
Uno de los detenidos que resultó lesionado permanece en el hospital Hidalgo que es resguardado por elementos del Ejército Mexicano.