CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 16, 2007.- El candidato a la presidencia del PRI, Enrique Jackson, señaló en su participación, al abrir el debate con su contrincante Beatriz Paredes, que esta elección “es la última llamada que tenemos los priístas para cambiar al país y cambiar al PRI, y para cambiar al país hay que cambiara primero nosotros”. Advirtió que si el partido no cambia, volverán a perder la Presidencia.
Dijo que esta elección tiene que ver con el destino del país y el futuro de la gente.
Tiene que ver como va a trabajar el PRI para devolverle la paz a la gente, combatir a la delincuencia, que genere empleos, fomente educación.
Advirtió que si no se entra al problema de las pensiones este problema explotará en las manos.
Cuestionado por López-Dóriga sobre el estado que guarda el PRI, Enrique Jackson señaló que lo que él ha visto durante lo que ha sido su campaña, es el hartazgo de su militancia, ha encontrado una militancia enojada que no quiere el partido esté secuestrada por unos cuantos, que se sirvan del partido para sus propios intereses.
Buscará un PRI que logre una reconciliación entre su militancia, militancia que quiere que se le tome en cuenta, crecer por sus propios méritos, y ese, dijo Jackson, “es el PRI que quiero dirigir”.
EL PRI COMO PARTIDO POLÍTICO DE OPOSICIÓn Y EJERCICIO DE GOBIERNO, ¿QUÉ PAPEL DEBE JUGAR?
Jackson afirmó que desde la oposición también se gobierna, el PRI debe influir en acuerdos, alianzas, para que sus proyectos prosperen y sean influyentes y así beneficien a la gente.
Pero también una oposición combativa para defender el interés nacional y de sus representados.
Como gobierno el PRI debe ser un frente con todos los priístas, un partido muy severo y exigente con los malos gobernantes, porque no es justo que por la corrupción de unos, sufran y paguen todos.
El PRI debe volver a estar cercano a la gente.