CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 17, 2007.- Este sábado, la corriente Nueva Izquierda del Partido de la Revolución Democrática (PRD) celebró en el Distrito Federal su primer Congreso Nacional. Jesús Zambrano, dirigente nacional de Nueva Izquierda, habló del saldo que dejó la elección del pasado 2 de julio.
“Ha evidenciado también el agotamiento del tipo de partido que construimos hace ya casi 18 años, cuando fundamos el PRD. Dicho de otro modo, la nueva realidad del país y del PRD han sacado a la luz también la crisis profunda que vive la izquierda mexicana y particularmente la que aqueja al PRD”, dijo Zambrano.
Es tiempo, dijo Zambrano, de cambiar los viejos discursos y añejas prácticas para que el PRD se convierta en una izquierda moderna con nuevas propuestas.
Hizo una crítica a las diferentes corrientes que existan al interior del PRD, pues consideró que muchas veces violan las normas internas del propio partido.
“Por supuesto que las corrientes en su dinámica actual han deteriorado la vida del partido. Por supuesto que la toma de decisiones partidarias importantes, fuera de los ámbitos institucionales en las que participan los liderazgos más importantes, desacredita al propio partido”, añadió Jesús Zambrano.
Estas acciones, dijo el dirigente de Nueva Izquierda, generan zozobra y desconfianza al interior del PRD.