AGUASCALIENTES, México, feb, 17, 2007.- Este fin de semana se llevaron a cabo los funerales de los cuatro policías municipales, que el pasado perdieron la vida en el cumplimiento de su deber. Familiares de los fallecidos pidieron justicia.
“Que paguen, no se vale que arrebaten la vida a una persona y se queden libres”, dijo Ofelia López, familiar de un policía fallecido.
Ante cientos de personas, la misa de cuerpo presente fue oficiada por el obispo de Aguascalientes, Ramón Godínez Flores.
“La sociedad de Aguascalientes se siente ahora, todos sentimos ahora como los niños llenos de miedo frente a la violencia irracional”, aseveró Godínez.
Afuera, decenas de policías ya los esperaban para escoltarlos.
También se les rindió un homenaje en el Palacio Municipal de Aguascalientes.
“Todos somos seres humanos y todos tienen temor. Hay un temor y más que Aguascalientes no estaba acostumbrado a estos acontecimientos”, aseveró Martín Orozco, presidente Municipal.
Ahí se les realizó el último pase de lista.
Más tarde, los restos del comandante José Juan Navarro Rincón, de 40 años de edad, los sub-oficiales Juan Rivera Molina de 39, Eduardo Flores 43 y Genaro Sandoval Salas de 25, fueron llevados a su última morada en el panteón jardines eternos de Aguascalientes.