CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 18, 2007.- Al concluir este domingo su primer Congreso Nacional, la corriente perredista Nueva Izquierda acordó presentar una demanda penal contra el ex presidente de México, Vicente Fox, por sus declaraciones del “desquite” contra Andrés Manuel López Obrador, cuando perdió las elecciones del 2 de julio pasado. “Vamos a poner en el Congreso, pero aparte ante el Ministerio Público. Una demanda de juicio penal contra Vicente Fox por atentar contra un principio fundamental del pueblo de México que es la democracia, por, como lo asumió él, intervenir para violentar la voluntad ciudadana”, comentó Jesús Ortega, dirigente del Frente Amplio Progresista.
Ortega, cabeza de la corriente Nueva Izquierda y dirigente del Frente Amplio Progresista, consideró que las declaraciones del ex mandatario se deben juzgar desde el ámbito penal.
“Es un delito penal. Vicente Fox cometió una traición a la Patria al haber violentado la voluntad e imponer, como él lo dijo, a una persona que no gozó de la mayoría de la simpatía del pueblo de México”.
Además de esta resolución, los casi cuatro mil perredistas de Nueva Izquierda que se dieron cita en la Ciudad de México tuvieron más acuerdos.
Entre ellos, exigir una relación directa y obligatoria de los gobiernos emanados del PRD con el partido, impulsar el debate público, las alianzas con sindicatos y centrales campesinas, mantener el apoyo de la lucha de Andrés Manuel López Obrador y rechazar cualquier vinculación con el Presidente de la República.
“Nosotros no reconocemos legitimidad en el resultado electoral”, añadió Carlos Navarrete, coordinador del PRD en el Senado de la República.
Por lo que los dos grupos en el Congreso, diputados y senadores, dijo el coordinador, rechazarán cualquier invitación que provenga desde Los Pinos.