SAN JUAN SABINAS, México, feb. 19, 2007.-Familiares de las víctimas de la explosión de la mina Pasta de Conchos, pidieron a simpatizantes del depuesto líder minero Napoleón Gómez Urrutia, que mostraran respeto y se retiraran de una celebración religiosa que se celebró en el lugar. Esposas y madres de familia manifestaron a los poco más de 20 simpatizantes de Gómez Urrutia, que no les importaban sus problemas para definir la dirigencia del sindicato minero y que su presencia era "vista como una ofensa".
Familiares marcharon hacia las instalaciones de la mina concesionada a Industrial Minera México y debido a la presencia de los "napistas" tuvieron dificultades para ingresar, según acusaron los deudos.
Los seguidores del líder minero se unieron a la caravana de familiares sin solicitarles permiso y se hicieron presentes durante una sencilla celebración religiosa en el altar que se colocó afuera de la mina.
Después de un breve diálogo entre las familias y los integrantes del sindicato minero, procedentes de Michoacán, aceptaron retirarse y manifestaron que guardaban respeto a sus decisiones.
En tanto, los dolientes subrayaron que no les interesa saber de los conflictos entre Gómez Urrutia y Elías Morales, y que su única lucha es por recuperar los cuerpos de sus seres queridos que quedaron sepultados por la explosión ocurrida el 19 de febrero del año pasado.