TABASCO, México, feb. 20, 2007.-En Tabasco, el presidente Felipe Calderón puso en marcha el programa nacional Proárbol que pretende reforestar este año más de 500 mil hectáreas y dar apoyo económico y en especie a cerca de 450 mil propietarios o poseedores de terrenos. "Plantando árboles lo que queremos es cerrar la brecha entre el hombre y la naturaleza, y plantando árboles también y al mismo tiempo dándoles un apoyo económico a quienes plantan los árboles, también podremos cerrar poco a poco la brecha entre la pobreza y la riqueza”, dijo.
El Presidente se comprometió a que este año se siembren en México 250 millones de árboles.
El Programa Proárbol invertirá más de 6 mil millones de pesos este año para el rescate de selvas y bosques.
El presidente Calderón dijo que con estas acciones México se pone a la vanguardia entre muchos países desarrollados en el cuidado al medio ambiente.
"Queremos contribuir también a que este planeta sea un planeta habitable, vamos con Proárbol a contribuir a disminuir los efectos del cambio climático, vamos a colaborar en la titánica tarea de evitar o reducir el calentamiento de la tierra”.
El presidente Calderón estuvo acompañado del premio novel de química mexicano, Mario Molina, el gobernador en Tabasco, Andrés Granier, el secretario de Medio Ambiente, Juan Elvira Quesada y funcionarios forestales.
Mientras se realizaba esta gira por la zona selvática de Tabasco, en Villahermosa, capital del estado, cientos de perredistas se manifestaron en contra de la visita del presidente Calderón a esta entidad.
Por la tarde el presidente Felipe Calderón visitó la zona de manglares del municipio el Paraíso, en donde plantó mangles a la orilla de la laguna.