CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 22, 2007.- Se conmemoró el 94 Aniversario luctuoso de don Francisco I. Madero, el “Apóstol de la Democracia”. El presidente Felipe Calderón encabezó la ceremonia en Los Pinos. Francisco Ramírez Acuña, secretario de Gobernación, fue el único orador.
Advirtió que México no podrá ser plenamente democrático mientras la mitad de la población se debata en la pobreza e impere la desigualdad.
“La consolidación de nuestra democracia requiere ahora de acuerdos y reformas para impulsar el progreso y el bienestar de nuestro país. Todos, todos los actores debemos trabajar con base en el diálogo y el acuerdo sin albergar rencillas y sin reeditar desencuentros”, declaró Ramírez Acuña.
El objetivo es que cada mujer y cada hombre tengan sus necesidades básicas cubiertas y poder así ejercer libertades y derechos en condiciones de igualdad, destacó el secretario de Gobernación.
“La patria nos reclama a todos, a todos para poner por encima de nuestras diferencias políticas el interés supremo de la nación. Las instituciones siempre podrán fortalecerse y adecuarse a los nuevos tiempos pero siempre y cuando sea en el marco de la ley, siempre junto a la democracia, nunca contra de ella, siempre por el camino de la paz y no por el de la violencia”, señaló Francisco Ramírez.
Recordó que Madero solía decir que los triunfos obtenidos por el sistema democrático son más tardíos pero más seguros y fructíferos.
El presidente Calderón depositó una ofrenda floral y montó una guardia de honor ante la estatua de don Francisco I. Madero.
También asistieron a la ceremonia Jorge Zermeño, presidente de la Cámara de Diputados, Ricardo Torres, vicepresidente de la Cámara de Senadores y Guillermo Ortiz Mayagoitia, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, así como familiares de don Francisco I. Madero.