CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 22, 2007.-El Senado no dará ningún paso atrás en las reformas de la ley que castiga el abuso sexual infantil y que involucra también a sacerdotes. La advertencia se la hicieron senadores del PRI, PAN y PRD a la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
La ley incluye una pena de 16 a 30 años de cárcel e inhabilitación de los sacerdotes responsables de abuso sexual infantil.
Situación que la iglesia católica calificó como un error.
Alegaron que la Ley de Asociaciones Religiosas en su artículo 25 prohíbe la intervención de autoridades en asuntos internos de las asociaciones religiosas.
Alegato que para los senadores puede ser atendible, pero no modificable.
El coordinador de los senadores panistas, Santiago Creel señaló que “será castigado quien atente contra la dignidad o contra un menor en este país, independientemente, aquí no hay fueros ni privilegios para nadie, a partir de ahí podemos discutir muchas cosas, pero de ninguna manera vamos nosotros a aceptar dar un paso atrás en esta ley”.
Deberían, dijeron, aplaudirla porque también a ellos les beneficia.
El coordinador de los priístas, el senador Manlio Fabio Beltrones, afirmó que “no deberían de perder el tiempo en esto, creo que deberían estar aplaudiendo esta ley que les da, hasta a ellos, la posibilidad de inhibir a quienes dentro del sacerdocio pudieran caer en la tentación”.
A los senadores les sorprendió que en este tema la iglesia se muestre insensible.
Carlos Navarrete, coordinador de los senadores del PRD, agregó que “incluyendo a los sacerdotes, a los ministros de cultos religiosos, nadie, absolutamente nadie, puede entrar en defensa de un pederasta, nadie puede argumentar que el ejercicio de una actividad es un asunto exclusivo de una iglesia”. Los senadores revelaron que están dispuestos a escuchar y discutir los argumentos del clero.