CARACAS, Venezuela, feb. 24, 2007.- El presidente de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), Manuel Espino, expresó este sábado su preocupación porque el mandatario Hugo Chávez "quiera construir un marco legal a su modo, de acuerdo a sus proyectos e intereses". En Venezuela "hay una simulación de división de poderes", con una declinación de los legisladores para dar al mandatario toda la libertad para que reforme leyes a su conveniencia, afirmó Espino en conferencia de prensa.
Espino, quien asistió en Caracas a un congreso del opositor partido socialcristiano COPEI, indicó que en su calidad de dirigente continental de la democracia cristiana "no podemos tener injerencia en este país, pero si podemos emitir una opinión respetuosa".
"Les digo con todo respeto, sin pretender agraviar a nadie, que aquí en Venezuela no tienen una democracia", sostuvo el también presidente del Partido Acción Nacional (PAN) de México.
Tras aclarar que hizo sus planteamientos sin ánimo de injerir en los asuntos internos de Venezuela, acusó a los legisladores oficialistas que colman los 167 escaños del Congreso local de asumir una actitud, que en su opinión, "traiciona los intereses de los venezolanos".
Añadió que la reelección del 3 de diciembre pasado es para Chávez una "victoria pírrica", porque aseguró que "es evidente que ha habido presión, mediatización, coacción, compra de voluntades".
En los comicios de diciembre último, Chávez resultó reelecto con 62.8 por ciento de los sufragios válidos, contra 36.9 por ciento del "candidato unitario" de la oposición, Manuel Rosales.
Espino sentenció que "una democracia efectiva es aquella en la que no solamente se cuentan los votos, es aquella en la que los votos que se cuentan son producto de la libre voluntad de los ciudadanos y no de la voluntad coaccionada".
El político expresó que la victoria del mandatario fue "pírrica", porque despertó la conciencia ciudadana de participación y exigencia, por lo que, afirmó, "perdió terreno".
El presidente de la ODCA llamó al presidente Chávez a ser sensible a las demandas de los venezolanos "que quieren la posibilidad de tomar decisiones como sociedad, y ser respaldados por el gobierno".
"En América Latina no queremos caminar hacia el pasado, no queremos vernos en un proceso de regresión al autoritarismo", dijo.
Añadió que en la región "no queremos reeditar la guerra fría que tanto daño le hizo al mundo, donde la confrontación ideológica entre sistemas autoritarios generaron una gran lastimadura a la humanidad".
Espino dijo desconocer los "cinco motores" con los que el presidente Chávez busca implantar el socialismo en Venezuela, pero advirtió que "lo que yo escucho en el mundo es mucho ruido, probablemente de esos motores".
"Hay mucho escándalo, algo no está funcionando bien en este barco, y hay que ponerle remedio antes de que revienten los motores y se hunda esta embarcación maravillosa en la que navega el pueblo de Venezuela", indicó.