CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 25, 2007.- En la Catedral Metropolitana, el cardenal Norberto Rivera, celebró el primer domingo de cuaresma. En su homilía habló sobre el significado de esta época.
“En el rechazo que Cristo hace a las tentaciones no podremos encontrar ningún desprecio a las realidades terrenas, pero sí encontraremos que más allá del PAN, del poder y del prodigio, debemos buscar la voluntad de Dios, nuestro padre”, comentó Rivera.
En la operación de los fieles se pidió por quienes trabajan en el cine.
“Por quienes se dedican a la industria cinematográfica en nuestro país y fuera de él, directores, productores, guionistas, actores y cuentos trabajan en las diversas áreas, para que su labor creativa e interpretativa sea puesta en las manos del señor. Roguemos al señor”.
Este domingo el cardenal Rivera no hizo declaraciones. Permitió que el abogado de la Arquidiócesis de México, Bernardo Hernández, quien lo representa en el caso del padre Nicolás Aguilar, acusado de presuntos delitos sexuales, hiciera esta aclaración.
Hijo que hasta la fecha el cardenal Rivera no ha recibido notificación alguna por parte del Tribunal Superior de California, institución que conoce este caso.
“Se tomó el acuerdo de comparecer ante el Tribunal de Referencia, en forma voluntaria y espontánea, con objeto de oponer la excepción de falta de jurisdicción para conocer la demanda planteada, ya que el actor de la misma es mexicano”, dijo Hernández.
El abogado reveló también que el cardenal Norberto Rivera envió al Tribunal Superior de California una declaración, bajo protesta de decir la verdad, para sustentar su petición.
En ese documento, Rivera explicó que en 1986 el padre Aguilar le informó que deseaba trasladarse a Los Ángeles para visitar a sus familiares, recibir atención médica y residir durante un año en la Arquidiócesis de esa ciudad.
“El obispo Rivera Carrera le expidió una carta de presentación al arzobispo de Los Ángeles, Roger Mahony, informándole que los motivos del padre Aguilar eran motivos familiares y de salud, sin otorgarle licencia alguna para sumir labores como sacerdote”, añadió Bernardo Hernández.
Según el abogado de la Arquidiócesis de México, el cardenal Norberto Rivera Carrera, reiteró en su declaración que nunca ha escondido al padre Aguilar.