CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 28, 2007.- La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció este miércoles los esfuerzos de las autoridades de México en la lucha contra las drogas ilícitas y los precursores químicos. El representante de la JIFE para la región andina y Centroamérica, Camilo Uribe, dijo que el organismo ha observado "importantes esfuerzos" del Gobierno de México, tanto en su normatividad como en las acciones de interdicción.
Recordó que México tiene una situación geográfica que beneficia a las organizaciones ilegales por su extensa frontera con Estados Unidos, país que constituye uno de los principales mercados de consumo de estupefacientes a nivel mundial.
Uribe presentó en esta capital el informe 2006 de la JIFE, organismo de la ONU encargado de vigilar la aplicación de los tratados de fiscalización de drogas en el mundo.
En el documento, la entidad advirtió que en la actualidad, los narcotraficantes comercian con drogas sintéticas y otro tipo de fármacos o sustancias no fiscalizadas, pero subrayó que las autoridades mexicanas han reaccionado con rapidez para frenarlos.
La JIFE expuso que a pesar del cierre de laboratorios ilegales en Estados Unidos, el consumo de metanfetaminas es "un gran problema sanitario" en ese país.
El reporte anotó que los narcotraficantes trasladaron la fabricación de metanfentaminas a laboratorios clandestinos, "especialmente en las zonas occidental y noroccidental de México", para mantener el suministro de los mercados estadounidenses.
Uribe señaló que en México, importante sede para la elaboración de productos farmacéuticos, "las autoridades reaccionaron rápidamente para garantizar su control" para evitar ser vulnerado por las organizaciones de narcotraficantes.
“México reaccionó rápidamente, acogió las solicitudes de la JIFE y puso en cintura el mercado para disminuir el riesgo", aseveró el funcionario internacional.
Destacó en ese sentido la normatividad mexicana para "racionalizar la importación de precursores o materias primas", y agregó que con estas medidas se puede prever "una reducción franca entre 2009 y 2010" en la producción de drogas.