CIUDAD DE MEXICO, México, mar. 6, 2007.- En Los Pinos, el presidente Felipe Calderón firmó el decreto por medio del cual se otorgarán estímulos fiscales en materia de Impuesto Sobre la Renta (ISR) a las empresas que contraten adultos mayores y a personas con discapacidad. "Este decreto que consiste en otorgar incentivos fiscales de hasta un 25% de deducibilidad del propio salario a las personas que contraten adultos mayores y a personas con discapacidad, tienen como objeto mejorar el bienestar de estos grupos susceptibles de discriminación laboral, de la cual son frecuentemente objeto", mencionó el Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa.
Se beneficiarán las empresas que empleen adultos de 65 años o más y/o a personas que padezcan alguna discapacidad visual, motriz, mental, auditiva o de lenguaje.
Se trata, destacó el presidente, de reconocer la dignidad de las personas de la tercera edad y a quienes padecen alguna discapacidad e integrarlos a una vida de plenos derechos que les permitan tener un trabajo digno y bien remunerado.
"Adquirí el compromiso de instrumentar políticas de inclusión, y no desde un óptica meramente asistencialista o paternalista, no estamos buscando ese tipo de soluciones", enfatizó el presidente Calderón.
Asimismo, el mandatario aseguró que uno de los objetivos de su gobierno será eliminar por completo la discriminación y la exclusión.
“Nadie será discriminado por su origen étnico, por su religión, por su clase social, por su género o por cualquier razón; durante mi gobierno la discapacidad o la edad no serán motivo de discriminación para otorgar un empleo", concluyó el titular del Ejecutivo.
La Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) reveló que cuatro de cada cinco adultos mayores no cuentan con ingresos por pensiones o jubilaciones, y que hay tres millones de personas con discapacidad permanente, la mayoría de 60 años o más.
El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, informó que hay en nuestro país ocho y medio millones de personas mayores de 65 años y con capacidades diferentes, de las cuales dos millones 400 mil trabajan, pero sólo 127 mil son asalariados en la economía formal.