MÉRIDA, México, mar. 6, 2007.- La torre de control autorizó a aviones de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Mérida. Se trata del Galaxy, uno de los aviones militares más grandes del mundo, un avión reactor de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, que es capaz de cruzar distancias intercontinentales en poco tiempo.
La magnitud del avión que sobrevoló Mérida sorprendió a los habitantes.
“Está enorme y me sorprendió. Está más grande que los demás”, dijo Wendy Mas.
“Está muy grande y aparte se vio su cola muy grande”, aseveró Luis Montejo.
El avión militar trajo provisiones, vehículos y vestuario, todo para la reunión que sostendrán los presidente de México y Estados Unidos.
En el Aeropuerto Manuel Crescencio Rejón de Mérida, elementos del Ejército mexicano custodian las dos pistas.
Además se vigilan entradas y accesos, en donde hay elementos del FBI y Servicio Secreto de Estados Unidos.
También se instaló un campamento militar con más de 40 carpas en un estacionamiento de Mérida, ubicado a 30 metros del hotel sede de la reunión entre mandatarios.
Son casas de campaña que servirán de base para los elementos que resguardarán la reunión cumbre.