MONTERREY, México, mar. 7, 2007.- Sin importar su peso de 360 kilos, Manuel Uribe salió de paseo. Sólo faltan algunas horas para abandonar su hogar por un momento, en compañía de una de sus inseparables acompañantes desde hace cinco años: su cama.
"Pues sí, esta mañana el día bueno, sacarme a dar una vuelta con todo y cama, pues la cama tiene llantitas y todo; sacarme a dar una vuelta aquí a la cuadra ¿me entiendes?, en una especie de paseo ¿me entiendes?, para agarrar aire y todo eso", dijo Manuel.
Este paseo no significa sólo eso para Manuel, un regiomontano que llegó a pesar más de 500 kilos y que en el último año llegó a bajar 200 kilos, gracias a las dietas médicas, ya que este hombre de 41 años de edad podrá salir de la rutina a la que estaba impuesto.
"Pues vamos a dar una vuelta, de perdida pasarnos, ya quisiera yo; sí a mi me gustaba mucho ir a la presa de La Boca y así a partes, pero pues no puedo ahorita, pero no claro, imagínate después de estar tanto tiempo aquí encerrado".
Por esta razón Manuel Uribe pide a la población que se una a esta causa en beneficio de las personas que padecen de obesidad.
"Yo le hago un atento llamado a todas las personas, empresarios y al público en general; Dios me ha mostrado mi corazón abrir esta fundación y necesitamos recursos, recursos para poder ayudar a esta gente".
Cerca de las 12:00 horas de este martes, Manuel cumplió uno de sus sueños y después de cinco años de estar encerrado en su casa, logró salir a la calle.