CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 12, 2007.- Cada uno de los sitios y hoteles en Mérida, contemplados en la agenda de los presidentes de México y Estados Unidos lucen ya como fortalezas resguardadas por miles de policías militares de México y Estados Unidos. En la zona hotelera de la capital yucateca, elementos del Estado Mayor Presidencial colocaron vallas metálicas en los principales accesos a hoteles y comercios.
Instalaron filtros de seguridad, que incluyen arcos detectores de metales, perros amaestrados en detección de explosivos y revisiones minuciosas a personas y vehículos.
Han pasado ocho años desde que la capital yucateca padeció un despliegue de seguridad similar.
A la ciudad blanca llegó en febrero de 1999 el ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, antecesor de Bush, con su esposa Hillary en tiempos de Ernesto Zedillo.
En la ex hacienda Henequenera, de Temozón, se hospedó el matrimonio Clinton y ahí también fueron las pláticas y la firma de acuerdos entre las comitivas de los dos gobiernos.
Este martes, en la misma hacienda, se reunirán los presidentes Calderón y Bush y de ahí saldrá la foto especial de su primer encuentro desde que el presidente de México asumió funciones en diciembre pasado.
Otro punto, la zona arqueológica de Uxmal, fue visitada en 1999 por la entonces primera dama de EU, Hillary Clinton. Este martes la pirámide del adivino recibirá a los matrimonios Calderón-Bush.
Pero antes de los Clinton, en agosto de 1993, el Papa Juan Pablo II estuvo en Mérida. En esa ocasión, además del dispositivo de seguridad, su santidad atrajo a la ciudad blanca a millones de fieles, en la que fue la primera visita a México, tras la reanudación de las relaciones diplomáticas con El Vaticano.
Este martes George W. Bush, después de estar seis años en la Presidencia de EU y cuando sólo le quedan dos en el cargo, termina en Mérida una gira que lo llevó por cinco países de América Latina.
Los Bush se hospedarán en un hotel de la capital yucateca, aunque la Casa Blanca siempre pide dos sedes alternas, que mantiene en secreto, como opciones ante cualquier inconformidad o amenaza real.