CIUDAD DE MÉXICO, México, mar.12, 2007.- El hacinamiento y la sobrepoblación en los reclusorios del Distrito Federal, se han convertido en enemigo de la salud de los internos.
Así lo manifiesta la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, respecto a la atención médica que reciben los presos al interior de las cárceles.
"Lo que hemos detectado son problemas de la piel, enfermedades contagiosas, en invierno el problema de la gripe y todas estas enfermedades infecto-contagiosas, broncorespiratorias es común, en celdas donde hay 12, 13 personas para 4 lugares", así lo afirmó el Director Ejecutivo de Seguimiento de la CDHDF.
Asegura que hace falta un programa de salud adecuado para las personas en reclusión.
A principios de 2007, la Comisión emitió la recomendación 2-2007 a la Dirección de Reclusorios, para atender una epidemia de piojos al interior del Centro Varonil de Readaptación Psicosocial (CEVAREPSI) donde se encuentran presas las personas con problemas psiquiátricos.
"Donde la autoridad debió intervenir incluso de manera grave, por la magnitud que tomó, porque requirió rapar a las personas, darles limpieza especial a todas las personas recluidas, no necesariamente de los mejores procesos sanitarios", dijo el funcionario de la CDHDF.
La Dirección de Prevención y Readaptación Social del DF dijo que ya ha tenido reuniones con la Secretaría de Salud del DF, y que los internos sí reciben atención médica.
"El primer filtro es las unidades médicas que existen al interior de cada uno de los reclusorios, cuando es una especialidad, o requiere de mayor atención, son canalizados a los hospitales de la red de la Secretaría de Salud", agregó el director de reclusorios del DF.
Actualmente, las cárceles del DF albergan a más de 33 mil personas, cuando hay capacidad de atención sólo para 20 mil.